Agustina Atan

Agustina Atan

El legado de enseñanzas de Kundalini yoga llegó a mi vida casi sin darme cuenta y de manera muy natural, despertó en mí una curiosidad que hasta hoy día sigue sosteniendo mi pasión por esta tecnología maravillosa.

Durante años fui estudiante de Hatha yoga hasta que tomé mi primera clase de Kundalini yoga y mi alma vibró. Desde ese día, me determiné en profundizar en la práctica y el estudio de este sistema que transforma patrones de comportamiento trabajando con los ángulos y los triángulos del cuerpo a través de las asanas o posturas durante los ejercicios, en combinación con ejercicios de respiración y meditación.

Los resultados de mi compromiso durante todos estos años de estudiante han evolucionado en querer compartir esta tecnología con las personas que quieren sentirse sostenedoras de su vida y de su hogar, por lo que me he formado como maestra de estas enseñanzas milenarias para que sigan esparciéndose en forma de semillas para la plena consciencia y para que esas mismas semillas puedan seguir despertando nuevas vibraciones en nuevos corazones.

Mi identidad como maestra se sostiene bajo el nombre espiritual de Shiva Puran Kaur, que manifiesta el aspecto transformador y el poder de crear cosas nuevas de la manera más pura, dejando atrás todo lo que ya no nos sirve para construir un nuevo punto de partida.

Enseñar Kundalini yoga me recuerda, citando al gran maestro espiritual Yogui Bhajan, que “Cada alumno es un futuro maestro” y que para seguir siendo maestros, no hemos de olvidar seguir siendo siempre alumnos.